Tienes que venir a Perú porque es asombroso, místico, majestuoso. Es un país que va a sorprenderte.
Tienes que venir a Perú porque Machu Picchu siempre te aprieta el corazón y te lo rejuvence, te humedece la mirada y te la limpia, te sobrecoge, nunca jamás nadie te podrá contar lo que se siente realmente al estar parado ante esta hermosa maravilla del mundo.
Tienes que viajar a Perú porque tiene la mayor concentración de restos arqueológicos de toda América. Tienes que venir porque los vestigios de la sabia y profunda civilización de los incas todavía impregnan todo el territorio peruano (atrévete a explorar el Cápac Ñan o “Camino Inca”).
Tienes que viajar a Perú porque su gastronomía es deliciosa y reconocida en el mundo entero, porque sus sabores, olores y texturas van a enamorarte, tienes que venir y probar el cebiche, el pollo a la brasa, el tacu tacu, el juane con cecina, el tiradito, el rocoto relleno, la papa a la huancayna, la causa, la mazamorra morada, el suspiro a la limeña y muchísimo, muchísimo más.
Tienes que viajar a Perú porque en una sesión de Ayahuasca puedes limpiarte el alma y echar fuera del cuerpo todos tus demonios y temores y rencores más secretos. Tienes que venir porque los movimientos de los danzantes de tijeras (dazanqs – herederos de los sacerdotes incas) van a dejarte sin aliento.
Tienes que venir a Perú porque en la fiesta de la Mamacha Candelaria vas a cantar, bailar, sobrecogerte y hasta llorar, sin importar cuál sea tu credo o si no tienes alguno.
Tienes que venir a Perú porque en la Celebración del Inti Raymi (fiesta del sol) el Inca sale a recorrer el Valle Sagrado del Cusco en procesión con todo el pueblo y el padre sol parece todavía escucharlo.

Tienes que conocer Perú y escalar sus montañas, sus desafiantes nevados, tienes que venir y ver el Huascarán, conquistarlo, respirar el aire puro y revitalizante de su biósfera.
Tienes que venir a Perú porque puedes observar más de 700 variedades de aves. Tienes que venir porque sus playas son impresionantes, puedes hacer surf en Máncora, donde se llevan a cabo competencias del circuito mundial de surf.
Tienes que venir a Perú y tomarte un pisco sour, porque sí, el pisco es peruano y toma su nombre de uno de nuestros puertos: Pisco, en cuyas aguas están las Islas Ballestas, en donde la población de lobos marinos y aves son un espectáculo fascinante; y en su costa puedes sorprenderte con las enormes y enigmáticas líneas de Nazca.
Tienes que viajar a Perú porque en ningún otro lugar de América la cultura es tan milenaria, es en Perú que habitó la civilización más antigua de este continente: Caral, con 5.000 años de antigüedad. Y hoy puedes visitar sus recintos, sus anfiteatros y conocer lo que se sabe de sus costumbres.
Tienes que venir a Perú porque puedes visitar las tumbas del Señor de Sipán y enterarte del nuevo “rey” que acaba de ser descubierto. Tienes que venir porque puedes visitar Kuélap, Chan Chan, el Manu, el Valle del Colca, Oxapampa, Pachacamac, el Lago Titicaca, puedes visitar muy diversos lugares, sea lo que sea que busques, aquí lo encontrarás.
Tienes que venir a Perú porque ver el atardecer navegando en el Amazonas (después de haber nadado con delfines rosados y pescado pirañas) mientras que la selva canta, va a pintarte el alma de oro y demostrarte que El Dorado sí existe, creerás que estás en el jardín edénico. Tienes que venir a Perú porque tiene la mayor variedad de flora y fauna de la región.

Tienes que visitar Perú porque es estupendo para todos los tipos de turismo: el vivencial, el ecológico, el gastronómico, el histórico, el de aventura, el religioso, el medicinal, el urbano, el de observación de aves y más.
Tienes que venir a Perú porque su gente es agradable, amigable y servicial, tienes que venir porque es mucho más barato que otros lugares de la región y tiene más para ofrecerte. Tienes que venir a Perú porque los grandes viajeros así lo dicen, el Perú es uno de los 10 lugares que hay que visitar antes de morir.
No tienes que pensarlo más, va a fascinarte, ponte a planificar tu viaje porque tienes que venir a Perú.
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