La libertad es un lugar hermoso por su clima, por la belleza de su mar, por su profundidad histórica, por sus costumbres, por la calidez y nobleza de su gente, por poseer una gastronomía regional muy exquisita y solicitada por los paladares más exigentes, por su marinera, por su actividad cultural y por muchas, muchas razones más.
Su capital es Trujillo y se fundó en 1534, se encuentra ubicado en la costa norteña del Perú. Mención especial merecen sus mujeres, no solo porque actualmente son de las más bellas del Perú, sino porque históricamente han tenido relevancia social, hecho que lo demuestra la llamada Señora de Cao, una mujer de alto rango jerárquico en la sociedad Mochica, enterrada con honores y riquezas, como el Señor de Sipán, encontrada en el distrito de Magdalena de Cao.
Una visita a La Libertad debe incluir definitivamente la Ciudadela de Chan Chan, la ciudad de barro precolombina más grande. Además debes conocer la Huaca del Brujo, la Huaca de La Luna, del Sol, centros ceremoniales en los que la sociedad Mochica (cultura pre incaica) basó su poder.
Las playas de Huanchaco son también altamente recomendables, sobre todo anímate a subirte a un “caballito de totora”, una pequeña balsa hecha de totora que se construyen aquí desde tiempos precolombinos, los mochicas las usaban para salir a pescar.
Otro motivo para visitar La Libertad es su naciente industria de cuero, aquí se pueden encontrar carteras, billeteras, botas y todo tipo de calzado realizado con cuero, y a precios bastante más baratos que en otros lugares.
A La libertad se accede por vía aérea a través del Aeropuerto Internacional Capitán FAP Carlos Martínez de Pinillos, ubicado en Trujillo. Un ticket de Lima a Trujillo cuesta alrededor de 65 dólares.