
No sabemos con exactitud en qué lugar de los andes se empezó a preparar la Pachamanca, pero sí sabemos que los incas la consumían. Para cuando el imperio estuvo consolidado, la Pachamanca era un plato que se comía en las festividades incas.
Especialmente entre ritos sagrados pues como bien sabemos, en la filosofía incaica la tierra tenía un valor sagrado, era la madre que les daba albergue y nutría, por eso la llamaban Pachamama (Madre Tierra). Por lo tanto, un plato extraído de sus entrañas, tenía una connotación sagrada también, pues se asumía como un regalo más que la Madre Tierra les brindaba.
La palabra Pachamanca se forma con dos vocablos quechuas: Pacha (tierra) y manka (olla). Y este plato típico de la sierra peruana adopta este nombre por su modo de preparación.

En el Perú, comer no es simplemente alimentarte, lo saben los turistas que nos visitan, los extranjeros casados con peruanos, lo saben los vecinos que cruzan las fronteras solo para comer un plato de comida peruana. Para los peruanos, la comida es un rito, un expresión cultural, una manifestación de nuestro cariño, de nuestro estado de ánimo.

