
Tienes que venir a Perú porque es asombroso, místico, majestuoso. Es un país que va a sorprenderte.
Tienes que venir a Perú porque Machu Picchu siempre te aprieta el corazón y te lo rejuvence, te humedece la mirada y te la limpia, te sobrecoge, nunca jamás nadie te podrá contar lo que se siente realmente al estar parado ante esta hermosa maravilla del mundo.
Tienes que viajar a Perú porque tiene la mayor concentración de restos arqueológicos de toda América. Tienes que venir porque los vestigios de la sabia y profunda civilización de los incas todavía impregnan todo el territorio peruano (atrévete a explorar el Cápac Ñan o “Camino Inca”).
Tienes que viajar a Perú porque su gastronomía es deliciosa y reconocida en el mundo entero, porque sus sabores, olores y texturas van a enamorarte, tienes que venir y probar el cebiche, el pollo a la brasa, el tacu tacu, el juane con cecina, el tiradito, el rocoto relleno, la papa a la huancayna, la causa, la mazamorra morada, el suspiro a la limeña y muchísimo, muchísimo más.























