
Es un volcán, el Misti es una enorme montaña que protege la ciudad, la resguarda. Los arequipeños sienten que el Misti es parte de su identidad, parte de su patrimonio cultural.
Y esto se debe en primer lugar a su proximidad a la ciudad (el Misti domina el horizonte arequipeño y le regala un panorama hermoso), por otro lado, a que en la cosmovisión andina, las grandes montañas son consideradas Apus, es decir, un dios guardián y protector. El Misti es el gran protector de Arequipa.
Se la conoce como la “Ciudad blanca” debido a que en su centro histórico, sus edificios fueron construidos con bloques de sillar, que posee un color perla y que se ilumina con el resplandor del sol. El centro histórico de Arequipa ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad en el año 2000.


























